sábado, 2 de junio de 2012

Pan Pita


El llamado el pan nacional de Israel, popular debido a su suave y agradable textura. Los orígenes de la pita son más bien mundanos: los árabes, judíos, turcos, griegos y armenios la han comido de una manera u otra desde tiempos inmemoriales.
En su forma más sencilla, la pita es un pan redondo y chato horneado, hueco al ser cortado, lo que lo vuelve ideal para rellenarlo y preparar una gama casi infinita de sandwiches, como así también para sumergirlo en una gran variedad de salsas y ensaladas.

Ingredientes (para 10 pitas)
  • 500 g de harina de pan
  • 25 g de levadura instantánea
  • 360 ml de agua
  • 1 cucharada de azúcar
  • 1 / 2 cucharada de sal
  • 30 ml (2 cucharadas soperas) de aceite de oliva
1.      Mezclar la levadura con la harina en una procesadora. Añadir el agua, el azúcar, la sal y el aceite de oliva y amasar hasta que la masa esté suave, brillante y ligeramente pegajosa.
2.      Colocar la masa a un recipiente engrasado grande. Rocíe el aceite de oliva por encima, cubrir con papel plástico y dejar leudar al doble de su tamaño original.
3.      Precalentar el horno al máximo (250 ° C/500 ° F).
4.      Coloque la masa sobre una superficie enharinada y divídala en 10 partes iguales. Haga bolas con cada parte. Cubra con una toalla húmeda y deje  reposar por 10 minutos.
5.      Estirar cada bola en un disco de 10-12 cm de diámetro. Colóquelos en una bandeja forrada con papel de horno y hornear durante 5 minutos, justo hasta que las pitas se hinchan y comienzan a mostrar puntos de oro. Evitar el exceso de cocción, lo que hará que se seque.
6.      Retirar del horno y dejar enfriar un poco. Cubrir las pitas con un paño de cocina por unos minutos para mantenerlos suaves.

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